promo

Mie

12

May

2021

El inicio de las obras en la Fábrica de Artillería de Sevilla saca a luz nuevos elementos del siglo XVII PDF Imprimir E-mail
Fábrica de Artillería

Abc Sevilla / 10/03/2021

Elena Martos

Los primeros trabajos que han realizado los operarios en la Fábrica de Artillería de Sevilla han dejado desnudos viejos muros del siglo XVIII que permanecían tabicados con todos sus elementos intactos. Imponentes rejas de forja, puertas, óvalos y arcos han salido a la luz en el derribo de las construcciones que se hicieron durante la última etapa en servicio que tuvo este edificio ya en manos del Ejército. Francisco Reina, uno de los arquitectos principales de este proyecto de rehabilitación, ha explicado los hallazgos durante una visita a las obras que están a cargo de la UTE formada por Heliopol y Ferrovial.


El punto de encuentro con los medios ha sido el Foro Magallanes, que será el espacio polivalente compartido por creadores culturales, visitantes y empleados del futuro centro cultural, que tendrá una superficie de más de 8.000 metros cuadrados. «Aquí se han encontrado nuevos arcos con su forja y, sobre todo, una disposición distinta del espacio más diáfana que nos obliga a revisar el diseño«, ha asegurado el arquitecto. »Eso no supondrá un cambio sustancial de los usos, que los seguirá albergando todos, pero sí con otra disposición«, ha aclarado. La intención es ser muy respetuosos con este patrimonio »que es excepcional«, como ha señalado el alcalde,Juan Espadas, que ha participado en la visita.

 

La apariencia de las naves de la antigua fábrica de proyectiles se acerca más a la de una catedral que a la de una planta de producción, de hecho así es como se denomina una de las zonas que ya se ha rehabilitado y que se usa como espacio expositivo. Los altísimos techos de madera con vigas talladas, los arcos abiertos de medio punto y la foja dan ese aspecto eclesiástico, incluso ha aparecido un óvalo en uno de los muros de la calle interior que estaba muy parcelada por la instalación de los aseos, las salas auxiliares y la cantina. «Todo lo que no tenía valor se ha derribado sacando estos elementos a la luz que se van a integrar en el proyecto», ha señalado Reina.

El proyecto del futuro centro Magallanes, que se financia en buena parte con los fondos Interreg de la Unión Europea, seguirá vivo y en evolución hasta que concluyan las obras a mediados del próximo año. Todos los nuevos hallazgos que se están encontrando son del siglo XVIII, aunque el origen de este recinto se remonta al XVI, cuando albergó la Fundición Morel. De la misma salieron el Giraldillo y las campanas de la Catedral antes de que la Corona la nacionalizara para utilizarla como fábrica de artillería, la más importante del país hasta su cierre en 1991.


Fue el inspector general de las fundiciones de París, Jean Maritz, el precursor de la gran transformación de este espacio con la instalación de los hornos y de un sistema que funcionaba con energía hidráulica aprovechando las corrientes del río que supuso un enorme avance tecnológico. «Las instalaciones fueron creciendo hasta integrarse en el barrio«, ha señalado el arquitecto, que pone como ejemplo la integración en el interior del recinto de una de las calles que ahora volverá a ser pública.

Hasta el hollín que ha quedado impregnado en algunas de las estancias se va a mantener como huella de aquel pasado industrial. «Entras allí y lo puedes percibir. Eso te transporta y es importante que siga siendo así», ha relatado Reina. Toda esta labor de conservación se acompasa con la funcionalidad, pues la generosa inversión de 18 millones que cuesta la obra ha de ser útil, con lo que el edificio será dotado con todos los servicios necesarios y, sobre todo, será versátil para que pueda dar respuesta a la actividad que va a acoger.


«Artillería tiene que ser una herramienta para atraer grandes producciones, no sólo para su representación, también para su creación», ha asegurado el alcalde durante su turno de palabra. Como ejemplo pone otras experiencias parecidas que se han llevado a cabo en París, en Berlín o en Florencia. La gestión del centro será pública y privada y en esa definición del modelo están ahora enfrascados el equipo deestudio Centquatre de París y el de Zemos98 que definirán los usos y la manera en la que se financiará.

Por su parte, el delegado municipal de Turismo, Cultura Hábitat Urbana, Antonio Muñoz, ha recordado que «estamos ante una obra emblemática y lárgamente esperada» y que «hay que remontarse mucho tiempo atrás para hablar de una licitación municipal de esta envergadura». El presupuesto con el que cuenta el proyecto en conjunto supera los 23 millones de euros, pues se han reservado fondos propios y procedentes de Bruselas para su equipamiento y la puesta en marcha de proyectos culturales. En estas iniciativas se involucran empresas e instituciones portuguesas, que también concurrieron a la convocatoria del programa Interreg.

 
Informacion