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2013

ÁNGELUS Y BOCADILLOS EN LA HUMILDAD DE LA VERA CRUZ PDF Imprimir E-mail
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Humilde y grande

«Virgen de las Tristezas, ruega por nosotros». El hermano mayor de la Vera Cruz, Francisco Berjano, dirige el rezo del Ángelus cuando su trabajo se lo permite, y los visitantes de la capilla paran un momento para seguir el rezo rodeando a la Virgen en esta capilla de aire conventual, sede canónica de esta Hermandad seria, mística, y también humilde. Tan humilde y tan grande como esta iniciativa de dar bocadillos a los más necesitados, que llegan desde lejos, las Tres Mil, Las Vegas, San Jerónimo, algunos de los cuales se llevan el lote para toda la semana y lo congelan, y no sólo de la feligresía a buscar esa ayuda.

El diputado de Caridad, José Boza, reparte los vales en la casa hermandad: Más de cien algunas semanas, una ayuda para la que se forman colas en la calle Miguel Cid. Luego los canjearán en una panadería cercana que está colaborando con esta iniciativa, que es la primera piedra para la ilusión de la Hermandad, su idea original: abrir un comedor social, según asegura Berjano que, añade que por el momento «mitigamos el hambre», además de pertenecer también al Economato del Casco Antiguo y colaborar con la obra social San Francisco.

No queda en los bocadillos, sino que, al igual que se vive en muchas otras instituciones debido a la dramática crisis, la Vera Cruz lleva tiempo recibiendo peticiones de las necesidades más primarias, de pagos de luz, arrendamientos, hipotecas y hasta mudanzas...

Es una medida, apenas un signo de la gran necesidad que existe entre muchos sevillanos, pero que ha sido el aldabonazo y ha dado la pauta para que Hermandades como la Vera Cruz puedan sentir el órgullo de ser útiles aunque sea con ayuda primaria dentro se sus posibilidades. Es otra forma de llevar a la práctica su lema de esta sobria corporación: «Toma tu Cruz y sígueme», que se conforma también en torno al esfuerzo de mantener la capilla abierta, tanto para que todo aquel que lo desee pueda participar en el Ángelus de las doce en punto, como para que puedan visitarla, sea con guía -concertando la cita en la Secretaría, en el teléfono 954906512- o en solitario, ya que se abre de 11 a 13 horas y de 18 a 20 horas.

Siempre supondrá un auténtico descubrimiento para sevillanos y visitantes adentrarse en la historia de esta capilla, situada en la calle Jesús de la Vera Cruz, que se asienta sobre restos de casas que configuraron los grandes «Baños de la Reina Mora», y tras la reconquista de Fernando III se convirtió en convento carmelita, casa de mujeres arrepentidas que se conoció como «Dulce Nombre de Jesús», convento de Agustinas hasta la Desamortización, casas de vecinos con la pequeña iglesia en pie, sede de la Hermandad del Amor, casa de los dominicos que hoy están en San Jacinto, comandancia de Ingenieros, sede de la ONCE... todo eso ha sido este espacio entre las calles Teodosio y Baños, del que quedan la capilla, sede desde 1942 de la Vera Cruz, y los Baños. Descubrirán su colección de pinturas, del XVIII al XIX; el magnífico retablo con la imagen del Cristo de la Vera Cruz, la más antigua talla que procesiona en Sevilla, y a la Virgen de la Tristezas, ante la cual podrán recuperar el Ángelus.