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2019

Rescatan del olvido una imagen única de Valdés Leal Imprimir

ABC SEVILLA-JAVIER COMAS-19.11.2019

El Hospital de la Caridad es una fuente inagotable de obras de arte, muchas de ellas desconocidas. Una de ellas es una imagen que ahora ha salido a la luz tras años oculta: la Virgen del Rosario. Ubicada desde sus orígenes en la gran sala del antiguo hospital (hoy espacio de exposiciones), es una talla única realizada por el pintor barroco Juan de Valdés Leal —al que solo se le conocen dos tallas documentadas— y ha sido restaurada durante los últimos meses por David Triguero Berjano.

Tras cuatro meses de trabajo, en octubre concluyó la intervención que ha devuelto los brillos originales a esta obra cargada de simbolismo que ha sufrido una importante limpieza de la policromía y de sus barnices oxidados, así como la realización de trabajos estructurales. En la intervención efectuada se ha reforzado y consolidado el soporte, realizando una exhaustiva fijación de los estratos polícromos «que estaban en grave riesgo de desprendimiento», como señala a ABC Triguero. Asimismo, se ha realizado un estudio de correspondencia de policromías de los diferentes estratos pictóricos, conservando la intervención realizada en 1861 por Gabriel de Astorga, que se desconocía hasta ahora. A la restauración se suma el estucado y reintegrado de las lagunas de policromía con un criterio diferenciador a corta distancia y mediante técnicas reversibles.

Por ello, Triguero recalca que «con esta intervención se ha garantizado la conservación de la integridad de la imagen, una obra de gran importancia a nivel histórico, pero también de exquisita factura y calidad artística».

La Virgen de los enfermos
Pero, al margen de su destacada calidad, la imagen guarda consigo multitud de datos que le otorgan ese halo enigmático tras su recuperación. Desde su realización por Juan de Valdés Leal en 1680, la Virgen del Rosario ha permanecido situada en la sala conocida como «de la Virgen» del Hospital. Sus orígenes están documentados en el libro de tesorería de la hermandad donde se recoge el pago de 750 reales a al artista por cuenta de la imagen de la Virgen para la enfermería. A lo largo de su historia la imagen ha permanecido casi siempre en esta misma estancia para la que fue creada, y a la que le ha dado nombre. Los cambios que ha sufrido la escultura pretendían preservar el carácter sanitario de la sala pues, «en épocas de epidemias y enfermedades (peste, tuberculosis...), las paredes se encalarían para eliminar las bacterias y microbios, al igual que sucedió con las iglesias y cementerios. Por eso, la obra que ha llegado hasta nuestros días ha variado casi totalmente del aspecto original que la caracterizó». En las investigaciones se ha certificado que los enfermos que iban empeorando, sus camas se acercaban cada vez más a la imagen.

Esta capilla es desconocida para el gran público. En 1861, fue modificada «sustancialmente» sustituyéndose el antiguo retablo del siglo XVII para incluir el nuevo de gusto neoclásico. «Esta remodelación, sin duda, se hizo por la visita que en 1862 realizó la Reina Isabel II al hospital al ser nombrada hermana. Una pintura firmada por J. Roldán (1808-1871) sobre aquel episodio evoca a la monarca besando la mano de un enfermo acompañada de los duques de Montpensier y del padre Antonio María Claret, entre otras autoridades, en la misma «sala de la Virgen» en la que, de manera abocetada, se observa al fondo el nuevo retablo neoclásico con la imagen de la Virgen del Rosario tallada por Valdés Leal», señala Triguero.

Valdés Leal y la Caridad
En pleno apogeo de producción artística en la Sevilla capital del mundo, Miguel Mañara construyó este hospital y la iglesia de San Jorge. Artistas de la talla de Murillo, Roldán o el propio Valdés Leal contribuyeron al engrandecimiento del lugar. Lo que llama la atención es que sea el pintor de las postrimerías quien tallara esta Virgen. Sólo se le conocen dos imágenes: ésta del Rosario y una Virgen de la capilla sacramental de San Andrés. En la de la Caridad «confluyen diferentes estéticas debido a las condiciones que ha impuesto su especial ubicación. Nos referimos a una sala habilitada como enfermería del hospital». A la mano de Valdés se une la de Gabriel de Astorga que repolicromó la imagen en el siglo XIX, «dato inédito hasta la actualidad», como señala Triguero

Ahora, después tres siglos y medio, la Virgen de Valdés Leal saldrá a la luz. Será expuesta durante un tiempo indeterminado en la iglesia de San Jorge tras la restauración.