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Oct

2014

DESPRENDIMIENTOS EN EL LIENZO DE LA MACARENA Imprimir

ABC SEVILLA / 2/10/2014

PEPE BARAHONA

El desprendimiento de una pequeña parte de la muralla de la Macarenadeja en evidencia el estado de conservación de este monumento declarado Bien de Interés Cultural. Los expertos en patrimonio denuncian el abandono del cercado en el que la presencia de la vegetación parásita está erosionando la «pobre argamasa» que compone esta fortificación de origen romano.

 

Los vecinos de la zona han alertado en numerosas ocasiones deldesprendimiento de pequeñas partes de la muralla. La última, este miércoles, cuando ha caído una parte de la argamasa de unos dos kilos de peso frente al número 14 de la calle Macarena. La pieza ha sido retirada por Lipasam, con la colaboración de la Policía Local y una dotación de los Bomberos sin que haya ocasionado daños físicos ni materiales.

«Falta mantenimiento». Así de tajante se muestra un especialista de reputada solvencia en el campo de patrimonio histórico para denunciar el «estado de abandono» que sufre la muralla de la Macarena. Según las fuentes consultadas, bastaría con eliminar la «vegetación parásita» que abunda en el perímetro de las cercas paraevitar el deterioro de este monumento romano que data de los años sesenta antes de Cristo.

El «pobre y muy humilde» material con el que se construyó esta fortificación está compuesto por una mezcla de tierra y cal, que mezclados con guijarros forma un tapial de argamasa. «La ciudad se levantó con los materiales que ofrecía la zona y en Sevilla no hay canteras», detalla el especialista consultado.

El compuesto utilizado, «un material deleznable», se asemejan a un terrero calcáreo, lo que supone que es muy fértil y alojan fácilmente vegetación parásita. A medida que crece, «aumenta el volumen de la raíz provocando que el muro escupa la tierra», justifica el especialista. «Y esto se evitaría con unas sencillas y periódicas labores de mantenimiento», advierte. «No son necesarias intervenciones de mayor calado, solo eliminar las hierbas», recalca.

Desde su construcción, las murallas de Sevilla han estado «muy manoseadas» a lo largo de la historia. De los romanos, pasando por losvikingos, los islámicos o los castellanos; todos han aportado su trabajo para que las cercas cumpliesen su labor defensiva de la ciudad. «Las murallas las construyeron los vecinos haciendo hormas, lo que hoy se conocería como un encofrado, donde comprimían la tierra, cal y guijarros», detalla el experto.

En las últimas décadas la muralla ha protagonizado varias actuaciones de mejora. El lienzo de la Macarena, el que va desde el Arco hasta la torre Blanca, una atalaya poligonal, se restauró en los años 70. Posteriormente, la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla realizó trabajos de reparación en la cerca más próxima a lapuerta de Córdoba. Esta rehabilitación se llevó a cabo desde el año 1984 hasta 1987, afectando también a la cara interna de la muralla de la Macarena en su totalidad, unos 700 metros de lienzo. La última actuación se ejecutó entre los años 2004 y 2005 en la zona de la cerca más próxima al bar La Pastora. Aunque, «si fuésemos capaces de mantener nuestro patrimonio no será necesario restaurarlo», concluye el especialista.

Alertas de los vecinos

No es la primera vez que los vecinos de la zona dan aviso de un incidente protagonizado por la muralla. Este verano han alertado también de la existencia de un árbol, que crecía en el interior de uno de los torreones. «No era un arbusto, porque estaba ya bastante alto y se veía desde abajo», detalla Carmen, que lleva trabajando 36 años frente a la muralla. Operarios de Parques y Jardines lo cortaron dejando en evidencia un tronco de unos veinte centímetros de diámetro. «Esta zona la arreglaron para la Expo 92, no se hace nada desde entonces», critica un vecino al pasar.