Vie

11

Mar

2016

UNA RESTAURACIÓN AL MODERNO MODO Imprimir

La Junta, la Delegada de Cultura y el Ayuntamiento de Villamartín estresados al ver a la prensa internacional atraída por su gran obra, la rehabilitación de la torre del Castillo de Villamartín. Ellos, tan "progres", no entienden el maltrato por los periódicos de la vil Albión a su obra maestra. Una obra que nos recuerda lo de la pintura del Ecce Homo de Borja, pero con excusas pseudocientíficas.

Se deja que se caiga una torre del S. IX, declarada Bien de interés Cultural, hace treinta años, y al final, una vez en el suelo, tiran el dinero en una construcción que mueve a risa.

 

Todo ello demuestra:

  1. La inutilidad de declarar BIC cualquier edificio.
  2. La incompetencia absoluta de la Junta de Andalucía para atender sus bienes culturales en peligro.
  3. La incompetencia de las leyes penales para perseguir a los que no intervienen, cuando el bien está a punto de desaparecer, o permitir obras que lo degraden.
  4. La estupidez de algunos convenios internacionales sobre restauración.
  5. La nula preparación de nuestros arquitectos para restaurar Bienes Culturales, respetando sus elementos y materiales originales.
  6. El lenguaje manipulador en boga en el gremio de arquitectos con frases como “diálogo entre lo viejo y lo nuevo”, que ocultan la destrucción de nuestra herencia y el desconocimiento de los que pretenden rehabilitarla.
  7. Matrera