Multa, con apercibimiento de cierre, impuesta por el Ayuntamiento de Sevilla al Conservatorio Superior de Música Manuel Castillo porque el ruido que emiten los instrumentos de sus alumnos a una calle normalmente co-lapsada por el tráfico excede los deci-bélios permitidos, ha sacado a la luz la realidad de un edificio que se inauguró sin estar acondicionado a su uso y que, a pesar de ello y de que los años no han paliado sino recrudecido esos problemas, sigue siendo un centro educativo de referencia. Así lo ha señalado en un escrito el Consejo Escolar del Conservatorio Superior de Música de Sevilla en el que dejan ver cómo lo que en su día se vendió como la «rehabilitación de excelencia» del antiguo Cuartel del Carmen para su uso como conservatorio no fue tal y que la falta de adecuación de esas instalaciones las sufren no ya los vecinos que han denunciado un ruido excesivo sino su propio alumnado.
El edificio, un antiguo convento de carmelitas del siglo XTV, fue reutiliza-do desde el siglo XIX hasta el último cuarto de siglo XX como cuartel del regimiento de Artillería y caja de reclutas hasta 1978; en 1980 lo compró el Ayuntamiento que en 1983 lo cedió a la Junta para su rehabilitación aunque ésta no inició las obras hasta diez años después.
El conservatorio se inauguró en 2012 pero sin haberse terminado el proyecto inicialmente previsto, ya que no llegó a llevarse a cabo la tercera fase de las obras que preveía incorporar la antigua iglesia y ubicar allí un auditorio. Esa situación, que en el mismo día de la inauguración generó protestas de los estudiantes, afectó desde el principio a la organización del espacio y a día de hoy sigue.causando inconvenientes, porque poco ha mejorado el centro en estos años.
Así, además de no contar con el auditorio previsto, las cabinas de estudio del conservatorio superior de música son insuficientes y poco acondiciona-' das a su uso: están separadas unas de
otras por paneles de pladur en vez del doble tabique que amortiguaría el sonido, son estrechas y de techos altos y, para reducir el ruido a la calle, tienen que tener cerrada la media ventana que les corresponde, generando una reverberación nada saludable para los alumnos. En algún aula esas carencias se
han intentado paliar colocando paneles de poliuretano, una imagen nada adecuada para un conservatorio que es un centro de referencia a nivel andaluz; en otras, esa solución que no ha sido posible y la música con la algunos profesores ilustran sus clases se cuela en otras aulas.
A todo ello se suma la falta de una climatización adecuada La calefacción se instaló años después de la inauguración del inmueble, con un sistema que deja las tuberías al aire en muchas de las salas de este edificio histórico, mientras que en lo que respecta al aire acondicionado, el propio centro ha instalado algunos aparatos, pero la solución aún no ha llegado a todas partes; así el salón de actos y ensayos, de 120 asientos se convierte en un horno cuando se ensaya una obra que requiere muchos instrumentos.
La existencia de una nutrida banda de palomas en la antigua iglesia del convento, donde debería haberse habilitado el auditorio, también genera no pocos problemas. En su día obligó incluso a la clausura de una de las aulas por el olor y falta de higiene generado por los detritus de las aves.
A día de hoy, no hay noticias de que la Consejería de Educación haya previsto hacer actuación alguna para paliar los problemas de falta de insono-rización que presenta el inmueble y que, según la denuncia del Ayuntamiento, podrían llevar incluso al cierre del conservatorio superior La rehabilitación del antiguo Cuartel del Carmen permitió la recuperación de sus amplios claustros y amplias galerías, pero dejó inconclusa una tercera fase que afectaba al espacio que en su día ocupó la iglesia del convento, cuya estructura es de finales del siglo XVI y principios del Xvn. De la iglesia sólo se ha conservado la parte del altar, con una gran cúpula, y su torre; el resto se habilitó como dependencia militar y se construyó un edificio interior de varias plantas. Su estado actual es indescriptible. Si la torre, desmochada y con una higuera de la que salen sus hojas al exterior, presenta un aspecto de abandono total, el interior es peor aún. Se ha
convertido en un nido de palomas gigantesco cuyos detritus y cadáveres se han ido acumulando por todas partes y dejado un poso de varios centímetros de porquería en el suelo. En la cúpula de la iglesia aún se aprecia su noble arquitectura y se ven restos de las pinturas que la adornaban, así como en las paredes aún cubiertas por los andamios que. en algún momento, hace años, se colocaron allí para intentar recuperar la belleza de sus formas. El abandono de este edificio histórico, patrimonio de todos, es totaL Su altar podría ser un magnífico escenario del auditorio prometido al conservatorio y un espacio para la música y la cultura muy necesario en el centro.