El proyecto realizado por el arquitecto de la Universidad de Sevilla, Miguel González Vilches, combina la rehabilitación de los inmuebles del antiguo complejo industrial-militar con otros de nueva planta y de decidida vocación contemporánea. Estos inmuebles se comunican entre sí por un urbanismo con el que se "ha querido recrear el aire de una calle del centro de Sevilla", según el vicerrector de Infraestructuras, Antonio Ramírez de Arellano. Por ejemplo, las calles interiores se han adoquinado y se ha respetado la fachada de las antiguas residencias militares para tapar la zona más moderna. El mismo nombre de la plaza principal, Santa Bárbara, remite a un mundo antiguo.
Cada uno de los edificios que forman el complejo tiene asignado un uso específico. Así, el Principal está dedicado a la función representativa-burocrática, el del Andén y la Torre del Reloj a la alimentación y el ocio, los modernos a los despachos y a la docencia y la Casa del Coronel a los órganos estudiantiles.