ABC SEVILLA / 19/2/2015
ALBERTO GRACÍA REYES
La Historia de los almohades en Sevilla puede dar un giro copernicano tras el hallazgo de los restau-l radores del Convento de I Santa Clara. El Ayuntamiento decidió llevar a cabo la rehabilitación del Refectorio Alto y tras retirar las capas de cal y mortero que el tiempo había ido acumulando en una de sus paredes, la brocha del restaurador se topó con una extraña yesería que aparentaba envolver un antiguo alfíz. Ante la aparición, todo el trabajo se detuvo para que entraran en escena los arqueólogos, que llevan trabajando allí unas semanas en
absoluto sigilo. La excavación la ha puesto en marcha el profesor Miguel Ángel Tabales, que también es el arqueólogo del Alcázar. Pero desde el Ayuntamiento ya se han pedido otras opiniones para asegurarse de que el vestigio descubierto es tan trascendente como aparenta. En principio. Tabales alberga la duda de que pueda ser una recreación mudéjar y por eso ha decidido cubrir el lugar y continuar su trabajo sin que nadie pueda verlo. Pero el profesor de la Complutense Juan Carlos Ruiz Sousa, uno de los máximos expertos nacionales en Historia Medieval, lo tiene claro: se trata de un palacio almohade que explicaría por qué construyó allí su torre gótica el infante don Fadrique tras la conquista de la ciudad. Un palacio, además, muy relevante porque
podría ser el último que construyeron los almohades en Sevilla en una zona muy alejada del corazón de la ciudad en la época en la que se alzó, principios del siglo XIII.
Ruiz Sousa mantiene que «los recientes trabajos llevados a cabo en el convento hispalense, fundado sobre un antiguo palacio almohade, han sacado a la luz los restos de una construcción palatina de cronología discutida» y admite que «los estudios se encuentran en un fascinante estado incipiente y, sin duda, polémico». Sin embargo, tras analizar con |