ABC SEVILLA / 14/11/2015
N. ORTIZ
La Real Venta de Antequera, uno de los lugares más simbólicos de Sevilla, volvió a abrir sus puertas ayer, después de varios años de cierre. El complejo, que ha sido rehabilitado por completo, ha recuperado el esplendor y espera convertirse en una referencia para la celebración de actos sociales y para el mundo taurino, al que siempre ha estado muy ligado.
Los propietarios de la venta, Daniel de la Fuente y Lola Rojas, ejercieron ayer como anfitriones de la inauguración, a la que acudieron numerosos representantes de la sociedad sevillana, así como ganaderos y empresarios del mundo del toro. Los asistentes no dudaban en admirar la recuperación y el estado actual de la finca, que lucía igual que en sus primeros tiempos.
También formaron parte del acto de presentación Paco de Jódar, implicado en la vida de la Venta desde hace años, y el sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, que bendijo el lugar y a todas las personas que disfrutarán de él de ahora en adelante. Por su parte, Paco de Jódar aprovechó para hacer un llamamiento al mundo taurino y pedir un esfuerzo para recuperar la tradición de que el ganado se exponga en los corrales de la venta antes de la faena en la Maestranza.
Durante la celebración de reapertura, además de un cóctel, se celebró un tentadero con los diestros Pepe Luis Vázquez, Morante de la Puebla y Dá- vila Miura, además de una exhibición ecuestre.
Más de 700 personas
Las labores de adecuación de la finca han durado más de un año, periodo en el que se han devuelto a su estado original los once pabellones regionalis- tas con los que cuenta el complejo. Como resultado, se podrá disfrutar de sus ocho salones para todo tipo de eventós, ya que cuentan con un aforo que va desde las 40 personas hasta las 700 que puede llegar a acoger el majestuoso Salón Maestranza. Además, estará disponible para su uso los jardines, repletos de naranjos, limoneros y palmeras, que dan sombra a las pequeñas calles y glorietas que lo componen. También se utilizarán la plaza de toro y los corrales. En total, más de 15.000 metros cuadrados para acoger convenciones, reuniones de empresa, eventos taurinos o todo tipo de celebraciones familiares. Un camino para convertir de nuevo a la Real Venta en una referencia en la cultura, el flamenco y el toreo de la ciudad.
Los orígenes de esta destacada edificación hay que buscarlos en el primer cuarto del siglo XX, cuando Carlos de Antequera, quien fuera mozo de espadas del matador Antonio Fuentes, lo proyectó como un lugar para el descanso de los viajeros. Convertido en una referencia para la sociedad sevillana, el lugar empieza a relacionarse con el mundo de ganado y del toreo. Se consolidaba así en la última parada obligada antes de marchar hacia la plaza de la Maestranza.
No obstante, fue en 1929, con la Exposición Iberoamericana, cuando lie-* gó su periodo más célebre, convirtiéndose en el Pabellón Tierras de Jerez y acogiendo las edificaciones de algunas de las familias bodegueras más ilustres, como Osbome, Domecq o González Byass. Sus pabellones, de gran valor artístico, dieron al complejo una nota estética inigualable.
En 1930, tras una visita inesperada de la que quedó muy satisfecho, el Rey Alfonso XIII le otorgó a la venta el título de «Real», dejando constancia aun mayor de su importancia en Sevilla.
Tras pasar por varias manos, estp . histórico espacio centró su oferta e’ el ocio y la tauromaquia. Hasta 200' se celebraron eventos, bodas y com’. niones. Sin embargo, desde ese año, venta quedó sin uso y sin vigilanci por lo que llegó a sufrir varios robe Gabriel Rojas ha sido su propieta: durante las últimas décadas y, a ó muerte en 2012, el lugar pasó a ser d. su sobrina, Lola Rojas, y su marido Daniel de la Fuente, actuales propietarios de la venta a través de la empresa Arrendalusa |