ABC SEVILLA / 912/2015
M.D.ALVARADO
El Paseo de Torneo y el de Juan Carlos I discurren en paralelo a la dársena, en un espacio privilegiado entre la Cartuja y el Casco Histórico pero que, sin embargo, se ha convertido en un monumento a la desidia, en el que andar puede convertirse en un ejercicio de alto riesgo. La situación ha llegado a tal extremo que el propio Defensor del Pueblo abrió el pasado mes de octubre una actuación de oficio ante el «extraordinario deterioro» que presenta esta zona «singularmente desde la pasarela de la Cartuja hasta el puente de la Barqueta». Y es cierto, porque aunque junto al mismo edificio de Plaza de Armas se perciben ya algunas losas rotas y parches en el carril bici, cruzar la calle Jándalo y pasar el edificio de Lipasam es meterse directamente en un terreno lleno de losas rotas, hundidas o que, simplemente han desaparecido, y en las que andar es una aventura casi peligrosa incluso para una persona sin problemas de movilidad. El diferente tipo de loseta marca el lugar que en su día ocupó parte de la estructura del telecabina, derribada en 2011 tras años de abandono para construir, precisamente el edificio de Lipasam. Parece estar mejor que el resto del paseo, pero es una impresión momentánea porque allí también se ven áreas totalmente levantadas que crean huecos peligrosos, piedras sueltas, parterres sin árboles, hasta restos de hierro de antiguas estructuras al aire en la zona próxima a la pasarela de la Cartuja.
El paseo continua entre arquetas hundidas, árboles frondosos que no recuerdan lo que es una poda y bancos de hormigón que han sido levantados de cuajo y desplazados a una esquina. Ya cerca del antiguo edificio de La Única, en un nivel inferior una loseta de hormigón rodeada de yerbajos y junto a la misma torre de principios del pasado siglo que controlaba el cambio de vías del ferrocarril que hubo allí, hasta poco antes de la Expo, una estructura vencida, porque ya no tiene uno de sus soportes de hierro, hace compañía al edificio abandonado, con cristales rotos y pintadas. La zona que rodea a la biblioteca Felipe González y la que llega al parque infantil no está mejor. Los huecos en el pavimento se incrementan, hay áreas de varios metros totalmente levantadas y desniveles importantes en el terreno, que van a más en las proximidades de las escaleras de acceso al Paseo Juan Carlos I, donde algunos hundimientos junto al muro asustan y en las que faltan piezas en la barandilla. Algunos setos sobreviven entre bolsas de basura, botellas y pintadas, porque el sitio no llama precisamente a cuidarlo, otros han desaparecido mientras algún plantas de la zona de Juan Carlos I inundan con su frondosidad el paseo superior. Llega un momento en el que ni siquiera hay farolas que por la noche iluminen ese espacio y, como culmen del abandono, son visibles los restos de la que fue de la Trampa de la Memoria, con vidrio roto, agua estancada e hierros al aire. Hasta llegar al puente de La Barqueta, la situación de deterioro persiste. Esta es una breve descripción del paseo. Así lo señala el propio Defensor del Pueblo, «prácticamente ningún peatón transita por él ya que es evidente el riesgo de caídas» y eso a pesar de que, apunta, es un espacio público que, si estuviera bien cuidado, «podría ofrecer un valor añadido de calidad al paseo fluvial».
El Defensor del Pueblo recuerda que el problema de este espacio lleva años pero que hasta el momento ningún gobierno municipal ha afrontado su arreglo. Por ello, y en un momento en el que las ciudades, señala, apuestan por la movilidad sostenible, lo que implica garantizar un espacio destinado al uso y disfrute peatonal, ha reclamado al Ayuntamiento que subsane las graves deficiencias que presenta este espacio. De esta forma, a principios de octubre se dirigió al alcalde de Sevilla, Juan Espadas, para que les informe si tienen previsto acometer en breve las obras necesarias para subsanar las graves deficiencias que presenta este espacio público y, si no es así, que les especifique las razones que lo impiden. De momento, el Defensor del Pueblo no ha tenido respuesta. |