CORREO DE ANDALUCÍA / 20/4/2017
El gerente de la confitería La Campana, que desde hace “más de 132 años” funciona en la céntrica plaza de Sevilla de la que toma su nombre, ha reclamado este miércoles al Ayuntamiento hispalense, gobernado por Juan Espadas, que permita “algún tipo de excepción cultural” a este histórico negocio afectado por la decisión definitiva de suprimir todos los veladores de la mencionada plaza.
En declaraciones a los medios de comunicación junto al portavoz del Grupo popular del Ayuntamiento, el gerente del establecimiento, Borja Hernández, ha manifestado que ve “bastante oscuro el futuro” de esta confitería que “representa al comercio tradicional sevillano”, y que desde el pasado lunes carece de los veladores con los que contaba en la plaza de la Campana, pues el negocio sí conserva los veladores instalados en la parte trasera de su edificio.
Y es que el lunes entraba en vigor la decisión adoptada de modo definitivo por la Gerencia de Urbanismo para suprimir todas las terrazas de veladores autorizadas en la plaza de la Campana, toda vez que el Ayuntamiento ha resuelto además reducir los veladores autorizados en la calle San Fernando y la avenida de la Constitución, en concreto un 80 y un 60 por ciento, respectivamente.
Para ello, el Ayuntamiento esgrime motivos de movilidad y de estética, argumentando que durante el pasado mandato del alcalde popular Juan Ignacio Zoido, el espacio autorizado en estos tres enclaves concretos para la instalación de veladores creció aproximadamente un 50 por ciento. En el caso de la plaza de la Campana, según el Gobierno local socialista, el espacio autorizado para la instalación de veladores pasó de 33 a 156 metros cuadrados.
Despliegue Policial
Y fue este lunes cuando dos de los seis negocios hosteleros de la plaza, la confitería La Campana y una de las dos hamburgueserías, instalaron de todos modos sus veladores, por lo que fue movilizado un dispositivo de operarios, acompañado de un fuerte despliegue policial, para retirar el mobiliario de estos dos negocios concretos, extremo que se prolongó durante varias horas.
Con este escenario, el gerente de la confitería La Campana ha insistido en que el futuro del negocio se torna “oscuro” sin la facturación derivada de los veladores. “Tengo esperanzas de que el alcalde atienda a razones, nos reciba y que este negocio no tenga un trato preferente, pero sí que haya algún tipo de excepción cultural, porque somos un establecimiento con más de 132 años de historia que representa al comercio tradicional sevillano y reducir de once a cero veladores es una medida inquisidora”, ha señalado Borja Hernández.
Mientras, el abogado de la confitería, Miguel Ángel Gómez, explicaba que ha interpuesto recursos de alzada contra la decisión administrativa de suprimir los veladores en este espacio de la ciudad y contra “la denegación de la renovación de la licencia” de veladores, solicitando en paralelo “la suspensión de la ejecución de los actos administrativos”.
El letrado, además, ha avisado de que a la hora de ser retirados los veladores de la confitería, los representantes de la Gerencia de Urbanismo “no leyeron los escritos” oficiales relativos a la supresión de las terrazas de veladores o la denegación de la renovación de la licencia, asegurando además que el expediente administrativo que sustenta la medida “carece de fundamentación y de suficiente motivación, porque se dice que hay un clamor popular contra los veladores y no consta ninguna denuncia en la Campana”.
Además ha advertido de que la retirada de los veladores “puede suponer la pérdida de puestos de empleo” en el negocio, formado por una plantilla de unos “40 trabajadores”, implicando “peligro para la subsistencia propia del negocio”.
El PP propone modificar la ordenanza de veladores para incluir “trato específico a los negocios históricos”
Sobre este asunto se ha manifestado el portavoz del Grupo Popular del Ayuntamiento de Sevilla, Alberto Díaz, quien ha expresado su apoyo a los propietarios y a la plantilla de la confitería. Díaz ha calificado de “brutal medida” la retirada de los once veladores de la plaza. “Es una decisión muy desmedida, adoptada sin diálogo y sin acuerdo”, ha dicho el portavoz popular, y ha tachado igualmente de “desmedido” el despliegue policial movilizado.
Además, el edil ha manifestado que en el próximo Pleno propondrá modificar la vigente ordenanza de veladores, elaborada en 2013 por el entonces Gobierno local del PP, “para que de modo especial, se incorpore un tratamiento específico para comercios y negocios de hostelería tradicionales e históricos de esta ciudad”.
Y es que a su juicio, La Campana “es algo más que una confitería, es una seña de identidad”, defendiendo además que los veladores de este negocio “son muy anteriores” a la ordenanza de veladores de 2013, remontándose los mismos “al año 2000”. Igualmente ha criticado que el alcalde socialista Juan Espadas, con esta medida, haya “puesto en riesgo más de 40 empleos estables”, en referencia a la plantilla de la confitería.
Al respecto también se manifestó este martes el portavoz de Ciudadanos, Javier Millán, pidiendo “protección” para comercios tradicionales como el de la confitería de La Campana.
El Ayuntamiento asegura que “no hace distinciones” entre establecimientos
En respuesta, el concejal delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla, el socialista Antonio Muñoz, ha afirmado que “no se pueden hacer distinciones” entre distintos establecimientos de una misma zona. Además ha señalado que “no le da igual” que se pierdan puestos de trabajo, pero ha querido recordar que en la plaza hay seis establecimientos y cinco son de autoservicio. También ha afirmado que la licencia para la ocupación de la vía de estos establecimientos es provisional y que “no hay un derecho adquirido por éstos lleven un mes u once años”. El Ayuntamiento estima, según ha afirmado el delegado, que la plaza es “una zona de estancia ciudadana, que debe prevalecer libre de elementos y de cacharrería por criterios de accesibilidad y movilidad”.
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