El proyecto de rehabilitación que convertirá a Las Atarazanas en el nuevo espacio cultural Caixafórum se retrasa, al menos unos meses. ¿La razón? La necesidad de adecuar el proyecto al entorno precisará de un plan parcial que incluye la realización de un estudio de volumetría del edificio en relación con la iglesia de la Caridad y el entorno próximo.
Fue la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico la que en una sesión celebrada el 16 de marzo, y tras valorar positivamente el proyecto básico elaborado por Guillermo Vázquez Consuegra para convertir a las Reales Atarazanas en el Centro Cultural Caixafórum, reclamó un proyecto de ejecución que defina soluciones constructivas pero también terminaciones y acabados. Además, pidió que en ese documento se aporte un estudio de volumetría del edificio en relación con la iglesia de la Caridad y el entorno próximo. Dicho estudio debe dejar patente que las nuevas cubiertas que se proyectan para el espacio público no se perciben desde el exterior y que, además, se mantiene la predominancia visual de la iglesia.
Para la Delegación Provincial de Cultura esa determinación implica la realización de plan parcial de la zona, porque así lo manda el PGOU. El Ayuntamiento mantiene que es el promotor el responsable de ese estudio. Con todo, la realidad es que la definición del proyecto se retrasa varios meses. La Caixa trabaja para abrir Las Atarazanas en 2015.






