VIVA SEVILLA-CARLOTA MUÑOZ-05.02.2020
| El Ayuntamiento de Sevilla y la empresa tabaquera Altadis sellaron ayer un principio de acuerdo para desbloquear una década después el futuro de las instalaciones fabriles de Los Remedios. Dicho acuerdo pivota en torno al edificio principal de Altadis, un gran cubo cuya edificabilidad para uso terciario será de 26.000 metros cuadrados frente a los 35.000 previstos en el convenio firmado en 2015 entre el Gobierno municipal del PP y la compañía. En este edificio, que se mantendrá tal y como es (asumiéndose así por las dos partes el informe del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico que pedía no derribar ninguno de los inmuebles) y que, por tanto, lo que será es rehabilitado, deberá diseñarse un "proyecto tractor", un "equivalente al Guggenheim", dijo el alcalde Juan Espadas. Esa decisión, la de qué usos, desde hoteleros a edificio de oficinas ("híbridos", según Espadas), albergará el cubo, queda en manos de Altadis y del inversor que finalmente encuentre ésta para asumir el proyecto. "Hay varios interesados", adelantó Rocío Ingelmo, directora jurídica de Altadis, a lo que el alcalde apostilló: "Ahora es el momento de la verdad: tiene que haber un inversor. Es una inversión con retorno". ¿Qué gana la ciudad en esta operación? El futuro inversor deberá presentar un proyecto no sólo para el cubo sino también para nuevos equipamientos de ciudad que van en la zona de la parcela más cercana al puente de Los Remedios. Equipamientos (incubadoras de empresas, espacios museísticos y otros) que tendrán que "dialogar y casar" con el proyecto que albergue el cubo y que pagará íntegramente el inversor. En la zona de la parcela de Altadis más cercana al Club Labradores irán los equipamientos de barrio, que podrían ser desde una biblioteca a un centro de mayores, y que serán asumidos tanto en diseño como en financiación por el propio Ayuntamiento. La Herman- "a ser posible por unanimidad". A partir de ese momento, Altadis dispone de un plazo máximo de seis meses para cerrar el inversor y un proyecto. Concluido ese trámite, el proyecto deberá ser rubricado por el Ayuntamiento, que también dispondrá de un plazo máximo de seis meses. Esto significa que ambas partes se han dado un periodo máximo de un año para tener perfilado el proyecto con el que acometer la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para que el suelo deje de tener la calificación de industrial singular. Ayer mismo, el delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, mantuvo una ronda de contactos con todos los grupos políticos de la Corporación. "No ha habido ni grandes reservas ni rechazo", aventuró el alcalde que emplazó al Pleno para que los partidos se posicionen. Ya hubo, no obstante, unas primeras valoraciones. El PP aseguró que mantendrá la "colaboración" en torno a este proyecto, Cs pidió participación vecinal para definir los usos y Adelante Sevilla reconoció "avances" aunque esperará a conocer en detalle las bases. En cualquier caso, los pasos seguidos en esta ocasión entre el Ayuntamiento y la empresa han ido encaminados a garantizar "la seguridad jurídica" y a que el proyecto no vuelva a enquistarse. "Hemos logrado un acuerdo histórico gracias a que hemos aplicado mucho talento e innovación", destacó Espadas, a lo que Rocío Ingelmo añadió: "El proyecto que presentemos generará valor añadido a la ciudad". dad de Las Cigarreras se quedará en su capilla en Altadis, ratificaron tanto la empresa como el Ayuntamiento. En resumen, y en virtud al acuerdo, de los 30.000 metros cuadrados de superficie, el 84% será para equipamiento público; el conjunto industrial se respetará tal y como indicaron los informes de expertos en Patrimonio y el proyecto terciario que se levantará sobre el edificio principal tendrá que ser "singular, emblemático e icónico". "Hemos logrado preservar el conjunto para que no perdiera su identidad ni esencia", resaltó el alcalde. Por último, las bases acordadas permitirán plantear la construcción de una nueva pasarela peatonal sobre el río para unir las dos orillas a la altura del Muelle de Nueva York y también un aparcamiento. Este acuerdo entre Gobierno municipal y empresa irá al Consejo de la Gerencia del próximo 12 de febrero, donde los grupos políticos de la Corporación tendrán que pronunciarse. A continuación, irá al Pleno del 20 de febrero donde deberá ser refrendado,"a ser posible por unanimidad". A partir de ese momento, Altadis dispone de un plazo máximo de seis meses para cerrar el inversor y un proyecto. Concluido ese trámite, el proyecto deberá ser rubricado por el Ayuntamiento, que también dispondrá de un plazo máximo de seis meses. Esto significa que ambas partes se han dado un periodo máximo de un año para tener perfilado el proyecto con el que acometer la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para que el suelo deje de tener la calificación de industrial singular. Ayer mismo, el delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, mantuvo una ronda de contactos con todos los grupos políticos de la Corporación. "No ha habido ni grandes reservas ni rechazo", aventuró el alcalde que emplazó al Pleno para que los partidos se posicionen. Ya hubo, no obstante, unas primeras valoraciones. El PP aseguró que mantendrá la "colaboración" en torno a este proyecto, Cs pidió participación vecinal para definir los usos y Adelante Sevilla reconoció "avances" aunque esperará a conocer en detalle las bases. En cualquier caso, los pasos seguidos en esta ocasión entre el Ayuntamiento y la empresa han ido encaminados a garantizar "la seguridad jurídica" y a que el proyecto no vuelva a enquistarse. "Hemos logrado un acuerdo histórico gracias a que hemos aplicado mucho talento e innovación", destacó Espadas, a lo que Rocío Ingelmo añadió: "El proyecto que presentemos generará valor añadido a la ciudad".
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