Real Fábrica de Artillería
El edificio, de 18.000 metros cuadrados y construido sobre una parcela de 20.000, quedó en desuso en verano de 2010, cuando la Delegación de Defensa abandonó sus dependencias dejando en manos de la ciudad este Bien de Interés Cultural. La riqueza de la Real Fábrica de Artillería se encierra en su propia arquitectura pues conviven estilos diferentes al haberse construido en fechas sucesivas y, especialmente, por haber sido su actividad parte de la historia viva de la ciudad y de España. Aunque el Gobierno local anterior anunció distintos usos para el complejo, no llegó a poner en marcha ninguno de los proyectos y el edificio sigue a la espera de una rehabilitación que al completo se ha estimado en 70 millones de euros, lo que parece frenar cualquier propuesta. Ahora, el nuevo equipo de Gobierno local está elaborando un proyecto para el monumento, aunque entretanto lo usará como almacen provisional de Bomberos. Expertos como el coronel Pedro Mora Piris han planteado la posibilidad de poner en valor este espacio de forma progresiva, para evitar su deterioro y hacer más llevadero el coste de la restauración. De momento, la única actuación próxima es la presentación del libro «Luces sobre la memoria», en el que se recogen las actividades y estudios que la Delegación de Defensa realizó antes de dejarlo para dar a conocer el monumento y propiciar su puesta en valor. Por cierto, el pasado día 3 varios rumanos robaron piezas de carros de combate que aún permanecían en el edificio, poniendo en entredicho también la seguridad del mismo.
Santa Catalina
También incierto es el futuro de la iglesia de Santa Catalina, cerrada al culto desde 2004. El templo permanece clausurado y su restauración integral estancada desde que acabó la recuperación de las cubiertas. La situación del templo continúa pendiente pese a la iniciativa promovida en Facebook por José Javier Comas González, desde el grupo «Restauración de la iglesia de Santa Catalina». El alcalde, Juan Ignacio Zoido, se ha pronunciado a favor de imitar el modelo seguido para la restauración de El Salvador, con la implicación de todas las administraciones y ofrece una aportación de 300.000 euros, pero la recuperación integral del templo precisa cuatro millones de euros, pues el arquitecto que llevó a cabo la rehabilitación de las cubiertas, Francisco Granero, advierte en el anteproyecto para la restauración del interior que los muros son inestables y están en mal estado, pues presentan grietas y desplazamientos de hasta 60 centímetros respecto a los pies, como en la portada principal, que sufre este daño en su coronación.
Pero la Archidiócesis, propietaria del edificio, no posee fondos para acometer por sí misma la restauración integral que necesita el templo y la Junta espera a que Palacio mueva ficha. El delegado de Cultura, Bernardo Bueno, explicó que la Administración regional está dispuesta a sentarse y a hablar para buscar una solución, pero asegura que será necesario buscar más colaboradores, tanto públicos como privados «y la Iglesia tiene que dar un paso adelante». Mientras, Santa Catalina sigue cerrada, sin culto y sin hermandades, pues la Exaltación y Santa Lucía han tenido que buscar refugio en otros templos.
San Hermenegildo
El futuro del histórico edificio sigue pendiente de cuestiones administrativas pese a que el Ayuntamiento y el Consejo de Cofradías han acordado poner en marcha la restauración que precisa el inmueble, así como su cesión a las Hermandades y Cofradías.
El presidente del Consejo, Adolfo Arenas, estima que la rehabilitación costará unos 350.000 euros y el delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano, indicó a ABC que esta institución está actualmente inspeccionando las cubiertas del edificio para conocer el alcance exacto de las obras que tendrán que acometerse. Serrano agregó que la Delegación de Cultura prepara ya el borrador del convenio de cesión al Consejo de Cofradías, que deberá ser autorizado por el secretario del Ayuntamiento. Debido a su mal estado, San Hermenegildo lleva cerrado desde 2006 y hasta la llegada de la nueva corporación no ha habido ningún intento serio de recuperarlo para la ciudad.
La Casa de los Leones
En diciembre de 2008 comenzaron los trabajos de rehabilitación de este inmueble, radicado en la calle Zaragoza y conocido como antigua sede de las Escuela de Artes y Oficios. Hasta entonces, el edificio, propiedad de la Junta de Andalucía, había sido objeto de actos vandálicos como el incendio del verano de 2004 y varios robos de azulejos. Debido a su mal estado de conservación y abandono, el patio estaba apuntalado mediante una estructura metálica. La casa tiene un nivel de catalogación B: protección global, por lo que sólo admite obras de reforma menor, y únicamente puede ser objeto, según la normativa, «de cualquiera de los tipos de obras tendentes a la buena conservación del patrimonio edificado». Las obras, que comenzaron en 2008, pretenden dejar a la vista 37 metros de la muralla almorávide e incluyen la construcción de un patio interior y un nuevo edificio. Tienen un presupuesto de 4,2 millones de euros. Estos trabajos de rehabilitación han ocasionado molestias a los vecinos de la calle Zaragoza al haber aparecido grietas en algunas casas contiguas. Tras la reforma proyectada por Francisco Torres Martínez, el inmueble contará con una superficie construida sobre rasante de 2.532,34 metros cuadrados y un pequeño sótano de 478,34 metros cuadrados, que permitirá sacar a la luz en su integridad una cerca árabe. Pese a ello, aún no se conoce el uso que la Administración regional dará a esta casa palacio sevillana.
Mercado de la Puerta de la Carne
Once años lleva cerrado el edificio del antiguo mercado de la Puerta de la Carne, convertido en contenedor de basura y refugio de indigentes. El edificio es un ejemplo de arquitectura regionalista que fue construido entre 1927 y 1929 bajo el diseño de los arquitectos Gabriel Lupiáñez Gely y Aurelio Gómez Millán y desde que cesó en su uso como plaza de abastos no ha tenido otra función, quedando su colosal envergadura huérfana de contenido, pese al privilegiado enclave de la ciudad en que se encuentra. El anterior equipo de Gobierno presentó un proyecto para recuperar este edificio ligado a la rehabilitación de la Estación de San Bernardo y a la construcción de un garaje y se adjudicó a Sando en 2008. Pero todo quedó en un bluf y finalmente se procedió a la resolución del contrato.
Actualmente en el inmueble se realizan mínimas tareas de mantenimiento y la nueva delegada de Cultura, María del Mar Sánchez Estrella, anunció en julio que el Ayuntamiento prepara un proyecto para convertir el edificio en un espacio para creadores andaluces de vanguardia «al modo del centro Pompidou de París». El gabinete de Juan Ignacio Zoido se ha dado un plazo de dos años para sacar adelante el proyecto.
Estación de San Bernardo
Al final de la Avenida de Cádiz se levanta entre el polvo y la desidia el edificio de la antigua Estación de San Bernardo, también llamada de Cádiz, un inmueble que construyó el ingeniero Agustín Juberd en 1902 por encargo de la Compañía de Ferrocarriles Andaluces. La ubicación «provisional» del mercado de abastos en lo que fueron los andenes de la estación da vida a parte del edificio, mientras su interior se cae a pedazos y sólo una mínima parte es utilizada por los sindicatos de Policía Local y Bomberos. La recuperación de este edificio, que ocupa 4.700 cuadrados, entraba en el contrato que hemos referido antes pues era un paquete conjunto con el edificio del antiguo mercado de la Puerta de la Carne. Como el acuerdo con Sando no prosperó, quedaron en el aire los planes para la ubicación en estas instalaciones de un polideportivo, la construcción de un aparcamiento subterráneo y la construcción de un mercado definitivo, pues los placeros llevan ya once años de provisionalidad. Ahora, los planes del nuevo Gobierno local para las instalaciones la Estación de San Bernardo unen su futuro al de la Ciudad de la Justicia, que los populares proyectan en el Prado, con apoyo de las instalaciones de la propia Estación de Cádiz y de las edificaciones que se harían en las parcelas adyacentes. Por ahora, el abandono sigue ocupando la mayor parte del edificio.
La Torre de Don Fadrique, condenada al olvido en el compás de Santa Clara
Tras diez años de abandono, por fin en el mes de septiembre se acometieron trabajos de limpieza en el compás del antiguo convento de Santa Clara, donde se ha restaurado una parte, dejando en el olvido la Torre de Don Fadrique.
Se trata de una torre albarrana construida por orden del Infante don Fadrique, hermano de Alfonso X el Sabio e hijo de Fernando III el Santo, dentro del conjunto en el que se encontraba su residencia en Sevilla. Es un edificio de planta cuadrada de unos 10 metros de lado donde se mezclan los estilos románico y gótico, que cuenta con tres cuerpos y azotea almenada bajo la cual, en los ángulos, sobresalen unas pequeñas gárgolas. En este edificio se unen el interés artístico y el histórico y pese a ser una verdadera joya de la ciudad y a que no presenta afecciones graves en su estructura está sumida en el abandono. Ahora, al menos, se ha limpiado su entrada.
Altadis y la Gavidia, modernos y pendientes
Desde 2007 permanece sin uso el edificio de Altadis en Los Remedios, del que hace sólo unas pocas semanas salieron los últimos fondos documentales que se alojarán en el Archivo Histórico Provincial. Aunque no hay nada concreto, la propuesta del PP, que ahora gobierna la ciudad, consistía inicialmente en la permuta de terrenos para desarrollar en la zona un proyecto comercial y cultural con una empresa de referencia, todo ello partiendo de que mantener el uso industrial de esta parcela no conviene a la ciudad. Por el momento, allí ya no quedan ni los papeles.
Si el estado de conservación de Altadis permite proyectar nuevos usos, en el caso del edificio que albergó la Jefatura Superior de Policia en la Plaza de la Gavidia es pésimo. El Gobierno local negocia la venta de este edificio, para lo cual debe modificar el PGOU para enajenar el inmueble que la ciudad adquirió en 2005, y que está cerrado desde 2003 por ruina. También debe recalificar los usos del edificio y de su parcela, así como descatalogar la protección por ser muestra del movimiento racionalista.






