Está previsto que el centro docente infantil «María Inmaculada» situado en el entorno de los jardines de Murillo continúe en esa ubicación y no se vea afectado por el plan especial de protección promovido por el Ayuntamiento de Sevilla para el futuro del Alcázar que contemplaba la instalación de un centro de visitantes en su lugar. El primer teniente de alcalde y delegado del Real Alcázar, Javier Landa, defendió «la función social» de la guardería para argumentar su «preservación» en los Jardines de Murillo, aunque señaló que depende de las consideraciones técnicas.
La guardería, ubicada en el perímetro del palacio, se veía «directamente» afectada por el «Plan Especial de Protección del Sector 6 del Conjunto Histórico de Sevilla: Real Alcázar», una de las principales iniciativas que rondan el futuro del monumento. Este plan está destinado a delimitar con exactitud, dentro de la trama urbana del histórico barrio de Santa Cruz, el recinto primigenio del Real Alcázar, identificando así las aproximadamente 90 fincas concretas afectadas por la protección de Bien de Interés Cultural (BIC) y las condiciones y regulaciones que pesan sobre cada una de ellas.
Landa aseguró que la «intención» del Gobierno municipal «es preservar la guardería e instalar el centro de recepción de visitantes en el propio Alcázar». No obstante, Landa señaló que este aspecto, al igual que otros tantos, depende siempre de los criterios de los «técnicos» que trabajan sobre el documento.
Según Landa el director del Alcázar, Jacinto Pérez Elliot, ha celebrado recientemente una serie de encuentros con los «expertos» que colaboraron en la redacción del documento, al objeto de avanzar en aspectos como el de la conservación de la guardería.
«La guardería desarrolla, en estos momentos, una función social muy importante, por lo que deberíamos garantizar su continuidad», insistió Landa. |