El profesor titular de la Universidad de Sevilla e investigador principal del proyecto «Luces sobre la Memoria» de la Real Fábrica de Artillería de Sevilla (RFAS), Julián Sobrino, recomendó ayer que se arreglen cuanto antes las lucernas de las cubiertas del monumento por el mal estado que presentan y porque su restauración ahora no es muy costosa. Sobrino ha comenzado ya a preparar un estudio sobre posibles usos del inmueble, según avanzó a ABC ayer.
Estos trabajos se enmarcan dentro del proyecto «BTeam» en el que participa la ciudad a través de Sevilla Global y que tiene como objetivo general la mejora de las políticas públicas de desarrollo y revitalización de zonas industriales obsoletas, denominadas «brownfields» mediante el intercambio de experiencias a nivel europeo. Ante la actual situación de indefinición que hay sobre la Real Fundición sevillana, el programa «BTeam» ofrece una magnífica oportunidad para elaborar un proyecto serio de recuperación del edificio, ya que el programa europeo «persigue conseguir una regeneración sostenible de los “brownfields” a través de la participación de expertos europeos y el intercambio de buenas prácticas».
El proyecto cuenta con un presupuesto total de dos millones de euros, mientras que el presupuesto de Sevilla Global asciende a 191.488 euros, con un 75% de subvención europea. Además, la agencia municipal lidera el paquete de trabajo correspondiente a comunicación y difusión, por un importe de 499.409 euros, incluyendo un gran evento de difusión europeo que se desarrollará en Sevilla y que, según explicaron ayer fuentes de Sevilla Global, será la conferencia final prevista para noviembre de este año, que podría celebrarse en la misma Fábrica de Artillería.
En cuanto al trabajo de Julián Sobrino, éste explicó ayer que se propone configurar lo que denominó un «atlas» que permita dar uso a las instalaciones de la avenida Eduardo Dato.
Para la Fábrica de Artillería se han propuesto en los últimos años diversos usos, desde el Archivo Histórico Provincial, hasta que forme parte de la Ciudad de la Justicia, sin que ninguno de ellos prosperase, entre otras cosas, debido a que el coste de la rehabilitación de estas instalaciones se cifró en 70 millones de euros.
Pero han sido varios los expertos consultados por ABC que se inclinan por acometer la rehabilitación del BIC por partes, como el coronel de Artillería, doctor en Geografía e Historia y licenciado en Bellas Artes, Pedro Mora Piris, o el catedrático José Morales Sánchez, ambos colaboradores en el libro que se presentó ayer en la Delegación de Defensa, que recoge los trabajos realizados en las jornadas «Luces sobre la Memoria, la Real Fábrica de Artillería de Sevilla», que Defensa celebró en junio de 2010, antes de dejar las instalaciones a la ciudad de Sevilla.
Pese a ello, el futuro de uno de los edificios más valiosos de la arquitectura industrial europea sigue en el aire mientras que el tiempo, atmosférico y el cronológico, van haciendo mella en un complejo catalogado como Bien de Interés Cultura (BIC).
Sin embargo, y pese a que la Delegación de Defensa dejó este edificio a la ciudad en junio de 2010, los expertos aseguran que el inmueble presenta aún un estado de conservación relativamente bueno. El profesor Sobrino dijo ayer que las cubiertas del inmueble no están en malas condiciones, aunque sí es delicado el estado de las lámparas o claraboyas, elementos que caracterizan a la sala llamada Fundición Mayor, la de más altura del complejo. Además, estas lucernas rematan una sucesión de cúpulas que dan cuenta de la riqueza arquitectónica del edificio. La delicadeza de estos elementos hace que sean los que más se están resintiendo por la falta de uso actual de laReal Fábrica, pero el profesor Sobrino aseguró ayer que la reparación de estos elementos no es muy costosa.
Defensa presenta las conclusiones de las jornadas sobre la Real Fundición
«Luces sobre la Memoria. La Real Fábrica de Artillería de Sevilla, patrimonio histórico, militar e industrial», es el título del libro que el delegado de Defensa, Antonio Esquivias, presentó ayer en las nuevas instalaciones de la Delegación y en el que se recogen los trabajos multidisciplinares que se realizaron en junio de 2010. En el volumen, el alcalde, Juan Ignacio Zoido, deja constancia de su compromiso con el monumento: «Con la ayuda de todos comenzaremos a dar los primeros pasos para abrir las puertas de una renovada Fábrica de Artillería».
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