ABC de Sevilla 11/06/2021
Javier Macías
Cantaba Sevilla las coplas de Torres Farfán en 1655, cuando se consagró el templo: «4-VIII-358 Blanca María sin pecado concebida./ 5-VIII-358 sobre el monte Esquilino, una basílica con nieve el cielo ha trazado./Prodigioso suceso, un agosto nevado./ Hasta allí suben todos, el pueblo con sus prelados./ Cierra el cortejo el patricio Juan y su esposa, del Papa Liberio acompañados./ Verdad fue aquel sueño, realidad lo anunciado/. En defensa de María, sol y nieve se han abrazado./ Proclama el sol nevando la pureza de María,/ goza la nieve mostrando que sin mancha fuisteis concebida». El milagro de la Virgen de las Nieves dio origen a la iconografía de la parroquia de Santa María la Blanca: las yeserías como si fueran los copos de nieve, los dorados como si fueran el sol, los lemas a la Virgen en los frescos y las pinturas de Murillo recogiendo las escenas del prodigio del monte Esquilino. Ahora, este templo barroco y milenario levantado sobre una iglesia visigoda, sobre una mezquita islámica y sobre una sinagoga judía va a convertir unas dependencias que estaban abandonadas e infrautilizadas en un museo. El estudio de arquitectura J2, dirigido por José María Rincón y por el aparejador Javier Perales ha elaborado un proyecto de envergadura que transformará el espacio que se encuentra sobre la capilla sacramental, la nave de la Epístola y la sacristía en una sala de exposición de los importantes textiles, orfebrería y documentos que posee la parroquia. Y lo hará fusionando los vestigios históricos del edificio y las vigas metálicas que soportan la cubierta con un tipo de arquitectura nada invasiva pero con criterios actuales. Así, el proyecto, al que ha tenido acceso ABC y que cuenta con el permiso de la Comisión de Patimonio y licencia de obras de Urbanismo, propone «una intervención que permita seguir reconociendo la nave donde se ubicarán las distintas salas, en constante relación con la calle Archeros y permitiendo, mediante visiones indirectas, la conexión con las cámaras sobre las bóvedas de la iglesia».
Estado actual de la sala donde se llevarán a cabo las obras Estado actual de la sala donde se llevarán a cabo las obras - ABC Este espacio, de unos 80 metros cuadrados, que en su día sirvió como casa del sacristán y de almacén para la hermandad de las Nieves, dejará a la vista las vigas metálicas que se instalaron en 2010 para sostener la techumbre de la iglesia, y se pintarán de un tono dorado similar al del fondo de las yeserías de la iglesia, que representa el sol. En estas vigas se incluirán los versos de las coplas de Torres Farfán que describen el milagro de la Virgen de las Nieves. Justo encima, se instalará una gran bóveda de cañón para mejorar el confort interior, ajustándose a la cubierta inclinada, y ocultando una cámara intermedia por donde irán las instalaciones. Esta bóveda se pintará en blanco pureza, reinterpretando las yeserías características del templo, trasladando esa misma iconografía a esta futura sala multiusos.
A esta sala se accederá a través de una pequeña puerta ubicada justo a la entrada de la calle Archeros, que se habilitará para la visita turística, y que dará a un pequeño habitáculo donde se instalará una pequeña recepción para visitantes. La escalera actual se demolerá y se reconstruirá una al aire más accesible en cinco tramos, en color blanco y con unas barandillas en los mismos tonos dorados con los mismos motivos que los que se encuentran en los herrajes interiores de la iglesia, como en la reja de la capilla sacramental.
La zona que se habilitará como museo y la sección del futuro espacio La zona que se habilitará como museo y la sección del futuro espacio - ABC Arriba, habrá dos salas separadas por una pared retráctil para crear un espacio diáfano de cara a la celebración de conferencias. La sala primera expondrá en unas vitrinas laterales los ricos textiles de la parroquia, aprovechando los huecos de ladrillo de la pared. Uno de ellos quedará a la vista mediante un cristal, ya que permite ver la estructura de la bóveda del templo y conserva la fábrica de ladrillo original.
Para el pavimento se reutilizarán las 332 piezas de mármol de diferente tamaño y color que sirvieron como solería de la iglesia y que actualmente están allí almacenadas y clasificadas por el párroco, Miguel Ángel Núñez. Las carpinterías, por su parte, se restaurarán o se sustituirán por otras idénticas a las actuales.
En cuanto a la sala para la exposición del tesoro, permitirá la entrada de la luz gracias a unos ventanales que dan a la cúpula de la iglesia. La luz entrará tangente a la bóveda e iluminando indirectamente el espacio desde la calle y desde la cúpula. Otro de ellos, permite ver el interior de la nave de la Epístola, justo el lugar donde se encuentra el Triunfo de la Eucaristía, copia del que se llevaron los franceses obra de Murillo. En esta sala se expondrán las magníficas piezas de orfebrería así como documentos como la firma del contrato de Murillo para la realización del cuadro de la Última Cena o el acta de defunción del hijo del pintor, entre otros, por la que comenzó su fase más tenebrista, como se aprecia precisamente en este lienzo en el que se autorretrató.
Las obras están a falta de la adjudicación y tienen un presupuesto de unos 100.000 euros. El plazo de ejecución será de cuatro a cinco meses.
La muestra al aire libre más grande de la historia de España Las coplas que irán escritas en las vigas del tesoro son las que se cantaron en las fiestas de la reapertura del templo en 1655, tras la gran transformación impulsada por Justino de Neve. La consagración se realizó el 5 de agosto, el día de la Virgen de las Nieves, con una procesión por el barrio y la más grande exposición de pinturas al aire libre de cuantas se han visto en España: Murillo, Alonso Cano, Pacheco, Ribera, Herrera el Viejo, Rafael, Tiziano, Rubens o Rembrandt. Todo coincidió con el final de la pandemia de la peste.
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