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Mar

29

Jun

2021

El cultivo de marihuana dispara los fuegos eléctricos en las Tres Mil Viviendas PDF Imprimir E-mail

ABC de Sevilla 04/03/2021

Silvia Tubio

 

Los enganches ilegales mantienen amenazado el suministro eléctrico en el Polígono Sur, donde los cortes de luz se repiten para desesperación de los vecinos que tienen su contrato en regla. Este pasado puente de Andalucía ha sido un buen ejemplo de lo que está ocurriendo hace tiempo en este punto de la ciudad y en otros barrios que sufren la proliferación de cultivos de marihuana en el interior de inmuebles ocupados. Hasta once líneas salieron ardiendo por culpa de la sobrecarga en la red. Un aumento del consumo energético que el sistema no puede soportar y que detrás está la producción de una droga con una altísima demanda internacional.

Según datos ofrecidos por la compañía Endesa, esas once líneas quemadas tienen una dimensión de 2,5 kilómetros y abastecen a dos bloques de viviendas con unos 230 clientes de los cuales solo 20 tienen contrato en vigor. El centro de transformación afectado está ubicado en la calle Marinero en Tierra y ha quedado tan dañado que la compañía está estudiando la sustitución completa de la instalación. Sólo el arreglo de las once líneas quemadas se traduce en una factura de 50.000 euros, detallan desde la empresa suministradora.
El año pasado Endesa colocó cuatro nuevo transformadores en tres centros del Polígono Sur para aumentar la potencia. El problema de la sobrecarga en la red es que cada plantación de marihuana puede llegar a consumir lo mismo que 80 viviendas. Hay bloques de pisos, de titularidad pública, donde la mayoría de los inmuebles son usados como invernaderos de marihuana por los clanes que controlan el negocio de la droga en el barrio; por tanto, el consumo se dispara de tal manera como si cada bloque multiplicara el número de hogares de la noche a la mañana. El incremento de la potencia autorizado el año pasado no ha solventado el problema de los cortes de luz porque el origen del exceso del consumo persiste.

A principios de 2020, los técnicos de Endesa instalaron un nuevo transformador en la calle Martínez Montañés, en la zona más conflictiva de las Tres Mil Viviendas conocida como Las Vegas, que duplicó la potencia en la zona. En septiembre, colocaron dos equipos nuevos en el centro de transformación de la calle Mago de Oz y por último, en noviembre, la compañía montó otro transformador para abastecer a las barriadas de Murillo y La Oliva. En total, la compañía ha invertido unos 900.000 euros en mejorar el suministro eléctrico.

Los bomberos del parque de la zona han tenido que intervenir en lo que va de año en 14 fuegos en transformadores, cuadros de contadores o en el cableado de zanjas abiertas
La altísima incidencia de los fuegos eléctricos también se constata en los partes de actuaciones de los bomberos. El parque que hay en el Polígono Sur actúa cada año en numerosos siniestros de estas características. En lo que de año, sus efectivos ya han tenido que intervenir en 14 fuegos de poca entidad, localizados en transformadores, cuadros de contadores o en las zanjas abiertas por los técnicos de Endesa donde van colocando el nuevo cableado subterráneo que sustituye los cables que salen ardiendo. El 75% de los incendios de esta tipología en los que interviene el parque de esta zona se concentran en la zona de las Tres Mil Viviendas.

Cables quemados en uno de los últimos siniestros registrados este pasado puente
Cables quemados en uno de los últimos siniestros registrados este pasado puente - ABC
Las once líneas que salieron ardiendo el pasado puente tienen la longitud de más de la mitad de todo el cableado que fue renovado en el último trimestre del año pasado. En concreto, la compañía inició en septiembre trabajos de canalización en las calles Dulcinea, Mago de Oz y Poeta en Nueva York para la instalación de un kilómetro de cableado subterráneo de baja tensión. Además se iba a colocar tres kilómetros de nuevo cableado aéreo, también de baja tensión. Una inversión de más de 100.000 euros a la que ahora hay que sumarle la mitad de ese presupuesto para la reparación de los daños ocasionados en apenas unos días.

Desde la compañía insisten que la renovación de la red y la incorporación de mejoras debe ir acompañado de otras medidas que pongan fin a los enganches ilegales. Y subrayan que además del problema del fraude, «hay un grave peligro para la seguridad de las personas». Sirva de ejemplo algunos de los últimos siniestros declarados que acabaron destrozando el interior de narcopisos. Así ocurrió en noviembre, en una vivienda situada en un bloque de la calle Rojo y Negro, en la barriada Martínez Montañés. El fuego se originó en el interior de una habitación que quedó completamente calcinada. Cuando los bomberos sofocaron las llamas comprobaron que otras tres habitaciones estaban llenas de plantas de marihuana. No había ni rastro de los responsables del cultivo ni tampoco se sabe quienes son los inquilinos de la vivienda. El fuego pudo haberse propagado a otros inmuebles con resultados fatales.

Un censo de viviendas
Las familias que se quedan sin luz y que tienen su contrato en regla son los grandes afectados por este problema. Niños pequeños, ancianos, personas con movilidad reducida y otros colectivos vulnerables que han tenido que soportar, durante las semanas de temperaturas gélidas que se registraron a principios de enero en la ciudad, cómo sus viviendas se quedaban durante horas sin un suministro básico. A finales de enero, varias entidades vecinales, aglutinadas por la Plataforma Nosotros También Somos Sevilla, se echaban a la calle para manifestarse y dar visibilidad a este problema que llevan sufriendo hace más de un año. En algunos puntos del Polígono Sur los cortes se han ido sucediendo durante semanas.

Los vecinos reclaman medidas para que no paguen justos por pecadores y entre las demandan que plantean: un mayor control sobre las viviendas sociales del barrio, si están ocupadas o no y quienes viven en ellas para atacar directamente el problema de las plantaciones de marihuana. Hay que recordar que muchas de esas viviendas son de titularidad pública.

El nivel de contratación sólo llega al 17% en algunas zonas del barrio
Una red de suministro colapsada por una legión de clientes inexistentes. Los datos que maneja la compañía de contratación en algunas zonas del Polígono Sur revelan que más del 80% del consumo que provoca esos picos de demanda que la red no soporta es fraudulento. Detrás de ese elevado porcentaje no hay usuarios con contrato en vigor sino enganches ilegales que en el caso de las Tres Mil Viviendas están propiciados en buena medida por los cultivos de marihuana.

El pasado año, Endesa instaló dos nuevos transformadores en el centro de la calle Mago de Oz. En esa zona, la compañía tiene contabilizado un consumo energético fraudulento del 87% o lo que es lo mismo, sólo el 17 % de los clientes a los que les llega la luz, tiene contratado el suministro. En otras zonas, como en La Oliva, ese porcentaje crece un poco más, hasta el 22% de consumo reglado.

Ninguna administración niega esta realidad y los llamamientos para acabar con ella son reiterados cuando se produce alguna mejora en la red de suministro. La delegada del Distrito Sur, Marisa Gómez, afirmaba el pasado mes de noviembre, tras la instalación del último transformador nuevo, que era «fundamental» lograr acabar con «los enganches ilegales que siguen existiendo». Pero la realidad demuestra todo lo contrario.

 
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