Pese a las inversiones realizadas en reparar la Plaza de España y el Parque de María Luisa, y las medidas de vigilancia de estos lugares, que son orgullo de los sevillanos y uno de los principales reclamos turísticos de la ciudad, el vandalismo continúa cebándose con este patrimonio sin que ningún Gobierno municipal, hasta la fecha, haya logrado detenerlo.
Actualmente en la balaustrada de la Plaza de España hay destrozos, faltan balaustres y en los espacios dedicados a las provincias, faltan elementos decorativos y azulejos e incluso hay piezas colocadas al revés. Muchas pintadas están en el recinto desde hace más de dos años en el recinto, del que destaca la como zona más deteriorada la Capitanía General.
En la plaza de América, muy cerca de la de España, hay pintadas que llevan más de cuatro años, farolas estropeadas, carencias de globos de iluminación. En la fuente de las ranas falta una y el pato central sigue sin pico, por citar algunos ejemplos del deterioro.
La vigilancia está actualmente en manos de una empresa de seguridad privada «de forma permanente durante catorce horas, desde la seis de la tarde hasta las ocho de la mañana», según explican fuentes municipales. Desde la delegación de Medio Ambiente y Parques y Jardines, de la que es responsable Maximiliano Vílchez, aseguran que desde el pasado mes de octubre se están acometiendo obras de mejora y reparación invirtiendo no pocas cantidades de dinero.







