DIARIO DE SEVILLA / 16/11/2012
LUIS SANCHEZ- MOLINI
El fiasco del proyecto del Caixafórum en las Atarazanas se convirtió ayer en el nuevo frente político abierto por distintos representantes del PSOE al alcalde de Sevilla y presidente del PP andaluz, Juan Ignacio Zoido. Tanto el líder de la oposición socialista en el Ayuntamiento, Juan Espadas, como el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Luciano Alonso, y el presidente de la Diputación Provincial, Fernando Rodríguez Villalobos, salieron ayer en tromba para culpar al gobierno municipal de Sevilla de haber dejado perder una oportunidad histórica para la rehabilitación del astillero medieval, una vez que se ha conocido que La Caixa ha decidido no seguir adelante con el proyecto de ubicar en este edificio uno de sus prestigiosos Caixafórum tras llevar casi dos años esperando una licencia de obras para el proyecto realizado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra. Como se recordará, la entidad financiera catalana, que también fue ayer duramente criticada por los políticos socialistas, comunicó el pasado martes su decisión de trasladar el proyecto a la Torre Pelli, de su propiedad desde que se hizo con las riendas a Cajasol.
El más duro de todos fue el líder socialista municipal, Juan Espadas, quien acompañado de su asesora en temas culturales, la también concejal Mercedes de Pablo, escenificó su enfado en las dependencias del Ayuntamiento. Espadas anunció que medita pedir la dimisión del alcalde por el "fiasco" del proyecto que, según su opinión, ha sido motivado por un "plan pactado y orquestado desde hace tiempo" en el que ha intervenido "la derecha más rancia" y "los intereses de quienes quieren que en esta ciudad no se mueva ni una loseta". Espadas consideró "ofensiva" tanto las manifestaciones de alegría del alcalde el pasado martes, cuando La Caixa le anunció su decisión de llevarse el Caixafórum a la Torre Pelli, como la instantánea que se realizó juntando sus manos triunfalmente (una de las modas en materia de comunicación) con las del delegado territorial de La Caixa, Juan Reguera, y el director general de la Fundación La Caixa, Jaime Lanaspa. "Esta foto pienso guardarla. Estoy muy cabreado", dijo Espadas.
También ayer salió de nuevo a la palestra el titular de la Consejería de Cultura -propietaria de las Atarazanas-, Luciano Alonso, quien ironizó al decir que "es el primer alcalde que se alegra que una inversión de 25 millones se vaya de su ciudad". En respuesta a la pregunta parlamentaria realizada por la diputada Verónica Pérez (PSOE), Alonso aseguró que la Junta ha gastado ocho millones de euros en la conservación de las Atarazanas desde que en 1993 se las adquirió al Ministerio de Defensa por 3,7 millones de euros. Sin embargo, según el consejero de Cultura, lo único que ha hecho Zoido es "poner pegas y no conceder la licencia de obras". "Hace siete días dijo que Caixafórum no peligraba y que no había enclave mejor que las Atarazanas; ayer [por el miércoles] dijo que ese centro cultural ponía en peligro la presencia de Sevilla en la lista de ciudades Patrimonio Mundial, lo que hoy niega su organismo colaborador Icomos", aseguró sobre Zoido Luciano Alonso.
Por su parte, el presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, no quiso faltar al coro de voces que ayer descalificaron al alcalde. Obviando que las Atarazanas pertenecen a la Junta de Andalucía y no al Ayuntamiento, el líder provincial socialista dijo que la propuesta de uso de las Atarazanas debe partir del Consistorio hispalense. "Esta situación evidencia que la planificación cultural municipal no es ordenada, sino marcada por vaivenes". Villalobos, incluso, llegó a calificar como "torreta" a la Torre Pelli y puso en duda sus virtudes estéticas.
Finalmente, la diputada en el Parlamento de Andalucía socialista Verónica Pérez recordó la figura del ex alcalde de Sevilla Alfredo Sánchez Monteseirín, "que fue quién impulsó el proyecto" que ahora se ha truncado. |