ABC SEVILLA / 26/12/2012
P. GARCIA
A partir del próximo mes de enero, y una vez concluido su proceso de musealización, el Ayuntamiento de Sevilla abrirá al visitante una perspectiva más diáfana de la huella que entre sus muros han dejado 486 años de historia, desde el inicio de su construcción en 1527. Lasvisitas guiadas que se prevén organizar —con toda probabilidad en horario de tarde para no interferir con la actividad municipal— darán a conocer de forma didáctica el valioso legado que atesora.
El itinerario seguirá un orden cronológico y, durante el recorrido,cartelas explicativas, pantallas táctiles y audioguías aportarán toda la información de interés sobre las distintas estancias y las principales obras de arte.
La visita comenzará en la planta baja, donde vestigios de la fábrica del XVI conviven con el resultado de la reforma practicada en el XIX y otra ulterior realizada con motivo de la Expo del 92. Tras esta especie de preámbulo, el recorrido comienza formalmente en el siglo XVI con lasala Apeadero, de planta rectangular y que corre en paralelo a la fachada de la plaza de San Francisco. En ella, el escudo imperial de Carlos V y el de la ciudad con San Fernando flanqueado por San Isidoro y San Leandro se presentan ante la vista del espectador con inscripciones latinas alusivas a los prohombres que allí se reunían. El discurso continúa en la Sala Capitular Baja, donde sobresale la bóveda, con una profusa decoración y con treinta y seis casetones con relieves de monarcas reinantes entre el 866 y el siglo XVI.
El Juzgado de Fieles Ejecutores será la siguiente dependencia, mucho más austera, a la que nos conducirá el itinerario antes de acceder a la planta superior y desembocar en el Salón San Fernando. En este último cabría citarse un lienzo del monarca que da nombre a la estancia, atribuido, gracias a los trabajos efectuados, a Ignacio de Ríes y que codifica la imagen más conocida del rey a partir de su canonización.
Cuadros de Valdés Leal
La Sala Capitular Alta, o sala de gobierno, se abrirá a continuación ante nuestros ojos con un rico artesonado de madera dorado y con pinturas de grandes dimensiones, entre las que destacan dos cuadros de Valdés Leal, procedentes del Convento de Santa Clara de Carmona —«La derrota de los sarracenos» y «La procesión de Santa Clara»— que, originariamente, conformaban un único lienzo.
Accediendo desde el vestíbulo a las dependencias del siglo XIX, el conocido como Corredor de la Prensa o galería superior da cobijo a una serie de pinturas de diversos autores. Tras ello, el Salón Montpensier, antiguo comedor de gala, se abrirá al visitante con paredes decoradas con 51 cuadros de personajes relacionados con Sevilla. Seguidamente, el Salón Santo Tomás dará paso a una concepción diferente del espacio, con un vistoso artesonado procedente del colegio que da nombre a la estancia. Sin duda, una perfecta antesala al Salón Colón, o de los Borbones, así llamado por los cuadros que representan a los reyes de esta dinastía desde Felipe V hasta Don Juan Carlos I.
La Galería de Rico Cejudo, con pinturas de distinta temática realizadas en Roma por el autor, pone el punto final a un itinerario que nos conducirá a la planta baja por la escalera imperial de esta Casa Consistorial que, aparte de su monumentalidad, sobresale por tres lienzos: el central, de grandes dimensiones, de Joaquín Domínguez Bécquer sobre la «Paz de Wad-Ras», que se halla flanqueado por unaVista de Sevilla y por otro lienzo, también anónimo como el anterior, alusivo al curso del Guadalquivir desde Sevilla hasta su desembocadura.
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