Se abre la veda definitivamente. El Gobierno municipal sevillano del PP, que titubea desde hace meses con su «modelo» de movilidad para el casco histórico, parece dar vía libre definitivamente a la puesta en marcha de nuevos aparcamientos en el mismo centro de la ciudad, iniciando así un camino que va justo en la dirección contraria a la del equipo socialista que gobernó hasta el año pasado y que contraviene al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), profundamente restrictivo con ese aspecto. A los pasos dados ya para que el tráfico tenga mayor penetración en el núcleo histórico (especialmente el de la llegada de líneas de autobús a la Plaza del Duque), el gabinete de Juan Ignacio Zoido emprende ahora el camino para que los coches regresen definitivamente al centro —alternativa deseada y solicitada por el gremio de comerciantes—, algo que se favorecerá con la implantación de parkings rotatorios. Uno de ellos ya tiene vía libre. Se dispondrá en el solar que ha dejado el derribo del antiguo mercado «provisional» (más de 30 años allí) de La Encarnación, en el rincón de la plaza del Metropol-Parasol más cercano a la calle Regina. En ese terreno irá un parking «provisional».
La parcela ha quedado expedita tras derribarse el antiguo edificio hace unas semanas y una vez quedó desalojado de colectivos okupas. Sus propietarios pidieron entonces a la Gerencia Municipal de Urbanismo la concesión de una licencia para la puesta en marcha de un aparcamiento «provisional», forma jurídica encontrada para esquivar lo que prescribe el PGOU, que impide ese uso. Después de varias semanas de análisis de la documentación por los técnicos, el Ayuntamiento finalmente ha accedido a conceder la licencia para ese aparcamiento, que empezará a adecentarse en breve con el vallado y la colocación de una casetilla de control con barreras en la entrada. Según han transmitido los propietarios a Urbanismo, se trata de «una demanda vecinal» ante la falta de aparcamientos en la zona, si bien parece evidente que el garaje servirá también de apoyo a quienes vayan a «las setas», su mercado, sus bares o el comercio que allí se instale. Algo que beneficia a la empresa que explota el vanguardista recinto, Sacyr, la misma que lo construyó por más de cien millones de euros. Metropol-Parasol carece de aparcamiento y el provisional que se va a poner en marcha resultará muy útil para los intereses de quien explota la zona comercial. Indudablemente.







