El Ayuntamiento ya dispone del
catálogo de edificios industriales para los que promueve nuevos usos en foros de expertos especializados en la materia. En total, ha incluido
17 inmuebles, de los que los técnicos han realizado fichas detalladas sobre sus características histórico-artísticas y han formulado
propuestas de uso, no necesariamente asumidas por el actual gobierno local. Este catálogo se ha dado a conocer en la conferencia final del proyecto
B-Team que, encabezado por el Ayuntamiento de Belfast (Irlanda del Norte), se celebra precisamente estos días en Sevilla con el objetivo de impulsar políticas destinadas a la recuperación y aprovechamiento del patrimonio industrial abandonado.
Los técnicos que han elaborado el catálogo realizan propuestas de uso con el
objetivo de
que los edificios no sigan deteriorándose al estar despoblados o al carecer de un uso definitivo.
Los técnicos consideran urgente la catalogación de la
antigua estación de filtraje de La Algaba, edificio de
1926, ubicado en el término municipal de Sevilla y propiedad de Emasesa. Instan a la compañía metropolitana de aguas a darle un
uso como museo dentro de su plan museológico-museográfico.
Sobre la
antigua estación de Cádiz, obra de
1901, el catálogo refleja la
conveniencia "urgente" de negociar la salida de los placeros del mercado de la Puerta de la Carne que ocupan una nave del edificio de forma provisional. Plantea que se barajen usos distintos a los proyectados inicialmente, que pasaban por los
deportivos y de aparcamiento. No especifica en este caso qué usos serían recomendables para esta antigua infraestructura ferroviaria.
De la
antigua fábrica de cervezas de la Cruzcampo, datada en
1904, los expertos hacen la siguiente sugerencia global: "Sería necesario establecer un programa de usos para el solar resultante de las demoliciones efectuadas que pudiera contemplar no sólo u
sos residenciales o de sistema de espacios públicos para parque y viario, sino también la posibilidad de ensayar tipologías de
ocupación de carácter mixto, donde se combinaran usos residenciales para diversos perfiles de usuarios".
De
la fábrica de sombreros Fernández Roche, en las calles Heliotropo y Castellar, se propone el cumplimiento de los compromisos del anterior gobierno local, que contemplaba la expropiación del edificio para
fines sociales: "Este proyecto tendría un extraordinario interés si conectara con la actuación en el conjunto del corral artesanal situado en la misma calle Castellar para generar un complejo destinado a la producción artesanal, a la formación en artesanías tradicionales y alternativas o tecnológicas".
De la
antigua fábrica de Altadis, en Los Remedios, el catálogo se limita a
ensalzar sus valores como exponente de la arquitectura industrial de los años cincuenta y a calificar este edificio como "una de las grandes oportunidades para la activación de los espacios industriales históricos de la ciudad".
El gobierno ultima precisamente ahora un acuerdo con la propiedad sobre el futuro uso de los terrenos. El acuerdo descarta la construcción de viviendas y contempla el
reparto de naves entre el Ayuntamiento de Sevilla y Altadis en los 40.000 metros cuadrados de parcela. Para
usos públicos (guardería, centro de mayores o salas expositivas), el Ayuntamiento contaría con las naves más próximas al Club Labradores, mientras que Altadis gestionaría el resto de naves cercanas a Virgen de Luján para usos terciarios. El proyecto
necesita una modificación del PGOU para cambiar la calificación actual de suelo industrial a usos terciarios.
Para la
fábrica de vidrio de la Trinidad, los expertos plantean la redacción de un plan director que contemple la propuesta ciudadana de su acondicionamiento como
centro cívico,
museo de la antigua fábrica y escuela taller sobre el vidrio. El
garaje Miraflores, fechado en 1920, sería idóneo para
usos comerciales en la zona más próxima a la fachada, y para el aprovechamiento de la parcela interior para servicios sociales del barrio.
De las
Naves del Barranco, curiosamente, se plantea un uso totalmente distinto al que al final se le ha asignado. El catálogo propone un "uso estable que debería estar
relacionado con la interpretación histórica del Puerto de Sevilla y como espacio de
acogida y de información turística". Pero es el único edificio cuyo
futuro está ya cerrado, pues acogerá
un mercado gourmet a partir del próximo año según el concurso de adjudicación que ya ha resuelto el Ayuntamiento.
El
mercado de la Puerta de la Carne, obra racionalista de
entre 1927 y 1929, también es calificado como una "oportunidad" para ser ejemplo de revitalización. El catálogo hace referencia al proyecto electoral de Zoido de convertir el edificio en
el Pompidou sevillano, destinado a
creadores de vanguardia y a la formación artística. El gobierno ya ha confirmado que no descarta otros usos, como la creación de otro mercado gourmet en este inmueble, dado el éxito obtenido en el concurso del Barranco.
La
Fábrica de Artillería de San Bernardo, cuya construcción data de
entre 1720 y 1930, también figura en el catálogo. Sobre este inmueble se hacen propuestas concretas: abrir la calle principal de la fábrica, establecer un
plan de visitas guiadas,
detener el deterioro de las cubiertas y reparar las zonas dañadas y promover actividades en los espacios bien conservados.
Para las
naves de Renfe de San Jerónimo se proponen
usos sociales y deportivos que atiendan a las necesidades de la barriada de La Bachillera. Se destaca el
buen estado de conservación de las estructuras de cerramiento de las dos naces y se refiere el mal estado de las cubiertas.
Completan el catálogo los edificios de los
Astilleros, CASA, los pabellones del Puerto de La Raza, los tinglados de mercancías del
Puerto en el muelle de Tablada y en el Muelle de las Delicias y la
antigua fábrica de Hytasa.